Hoy en día, en lugares quizás olvidados por el progreso, ya no están las sacerdotisas, sino, mujeres comunes, madres, estudiantes, niñas, abuelas, profesionales. La danza del vientre hace parte de sus vidas cotidianas; bailan antes de parir, en el séptimo día de vida de sus hijos, en fiestas de boda y circuncisiones, o simplemente para olvidarse por un pequeño lapso de tiempo de sus problemas.
Esta es una danza bailada por mujeres, desarrollada por y para ellas. Admite todo tipo de cuerpo en cuanto a peso, medidas, estatura y edad. Cada mujer aprendiendo la misma técnica, puede desarrollar un estilo personal expresivo y estético. El tiempo que lleva dominar la técnica es relativo a cada mujer y depende de si su objetivo es ser profesional o aficionada. |